Los Hábitos

Los Hábitos

Semana 1 del Cafecito

Se me hace fácil el café de la mañana. Se me hace fácil tener siempre disponible el de mejor sabor, la marca favorita. Molerlo, prepararlo en prensa francesa, a no más de 95 grados. Se me hace fácil tomármelo sin pensar mucho. Misma cuchara, misma taza, mismo lugar. No importa si las próximas doce horas se ven agitadas, llenas de reuniones sin parar, o si estaré estirada como un perro de razas cruzadas en la playa de la punta colombiana. El día siempre, siempre, empieza igual: con café.

El café de la mañana es un hábito y esto lo hace inquebrantable. Porque al hábito no le importa si uno amanece de buenas o malas pulgas; se hace por costumbre, porque a la mente se le enseñó, porque se lleva más de media vida haciéndolo, porque se convirtió parte de la identidad. Lo que me obliga a pensar, en el primer mes del año, desde la comodidad de una hamaca que me arrulla a las tres de la tarde, cuáles son mis metas, pero principalmente: ¿cuáles son mis hábitos? Porque, ¿cómo carajos cumplo las metas que escribí en mi nueva agenda si mis hábitos van en contravía? ¿Cómo quiero sentirme saludable a los cuarenta, si a mi treinta y tantos, no cuido mi salud, pero tampoco mi alma?

Sé que un hábito es un comportamiento que se repite lo suficiente como para volverse automático. Generalmente son acciones que hacemos en el día a día, pero de las cuales no percibimos cambios inmediatos. Pero también sé que la inmediatez sólo genera satisfacciones momentáneas. Lo que pasa es que estamos muy acostumbrados a pensar a corto plazo. Porque es más fácil. Porque cuesta hacer el trabajo. Porque desde pequeños no se nos enseñó diferente.

Es más fácil acostarse a ver Instagram que tener el hábito de leer. Es más fácil quejarse que hacerse responsable. Es más fácil comerse el croissant que prepararse el jugo verde. Es más fácil decir que no hay tiempo que sacar media hora para hacer ejercicio. Es más fácil reaccionar todo el día que ir cada mes al psicólogo. Es más fácil no sentir que tener la costumbre de escribir lo que uno siente. O lo que sea que a uno le ayude.

Lo fácil no es siempre lo grandioso. Por el contrario, lo que se construye puede que, en el corto plazo, sea más difícil, pero en el largo es lo que determina quién soy. Porque los hábitos que tengo hoy son los que forman mi identidad actual. Si tengo el hábito de leer, me convierto en lectora.

Al final, lo que buscamos todos es lo mismo: sentir paz y tranquilidad al cerrar los ojos en la almohada. Tener buenas relaciones con quienes amamos o queremos relacionarnos. Tener salud para poder disfrutar. Sentir gratitud profunda por la vida que habitamos. Y la manera de lograr esto es siendo lo que queramos ser, con hábitos que nos ayuden a lograrlo.

Este año, en mi mapa de sueños, corté y pegué papelitos llenos de hábitos. 

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1 comentarios

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Francisco luis retrepo
January, 21. 2026

Así es ! Lo importante no son los objetos, lo importante son los objetivos como alcanzar lossss..,,!

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