La Atención

La Atención

Semana cuatro del Cafecito

Un café con mi papá siempre parece como si uno lo hubiera pedido doble. Viene cargado. De información, de mensajes, de actualidad y de historia. Pero no importa de que sea, o por dónde empiece y termine el tema, siempre termina con dudas. Al final, uno queda cuestionando todo su presente y cómo va a llegar a tener el futuro, al menos algo cercano a su manera de pensar. Un café con mi papá es doble, pero corto. Porque su agenda es más ocupada que la de cualquier presidencia. Por eso, en los cortos encuentros toca poner atención para lograr succionar, como una aspiradora, su extenso conocimiento. 

La atención de ese café, no estuvo en lo doble ni en lo corto, sino en la atención misma. Y es que uno pone atención cuando tu padre te hace la pregunta: ¿cuántas cosas alrededor de color azul ves? Una. Dos. Tres. Tal vez cuatro. No, son cinco. Y después te desvían la atención con la siguiente: ¿y cuántos elementos verdes viste? Cero. Déjame los cuento. Sí. Cero. Cero es el resultado de artículos, cosas, matas, árboles verdes que vi a mi alrededor, a pesar de estar en una selva tropical, donde el verde es el color primario. ¿Será que así funciona la vida? Donde, si ponemos la atención en algo, omitimos lo que está alrededor, a no ser que intencionalmente lo traigamos a la mente. Y si es así, ¿cómo podemos usar esto a nuestro favor?

La atención la puedo comparar con una linterna. Cómo alumbra cuando está de noche en un lugar remoto, sin luna, ni rascacielos que transformen lo oscuro en claro. Lo que alumbras resalta, se engrandece, tiene tu importancia. Lo que sigue a oscuras no quiere decir que desaparezca, sino que se omite de nuestro lente. Tal vez la clave es que cuando se omita sea intencional. Magnificar eso que quiero en la vida. Si estoy en una relación de la que no quiero salir, poner en la lupa lo bueno de esta. Así, lo bueno es lo que tendré ante mis ojos. Lo bueno será lo azul; lo regu, lo verde.

Esto también quiere decir que puedo dejar de alumbrar lo que no me hace tanto bien. A lo que se le ha prestado mucha importancia, porque lo he alumbrado, pero que en realidad puedo dejarlo a oscuras. El comentario incómodo que alguien hizo una vez y que seguimos repitiendo mentalmente. La comparación. Lo que me falta. Lo que no quiero que me sobre. Como las dudas. 

La atención es darle importancia a lo que nosotros elijamos, sosteniendo una linterna que solo se prende, se apaga, se mueve hacia un lado o hacia el otro con nuestra voluntad. La de nadie más. La atención es tener la voluntad, pero más que todo la valentía de elegir qué queremos alumbrar en nuestra vida y, obviamente, a qué le queremos quitar la luz.

Tal vez la pregunta no es lo que hay en mi vida, sino ¿a qué le estoy dando luz?

A lo azul.

 

Comparte este cafecito

1 comentarios

comment avatar
Francisco Luis Restrepo Saldarriaga / Cobo
February, 11. 2026

Contemplar todo lo que hay en el momento y a tu alrededor con un enfoque claro, esa es la idea !

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con*

Seguir leyendo