El Matrimonio

El Matrimonio

Semana siete del Cafecito

Cuando me sirvo el café del lunes sola porque mi esposo salió de viaje, me doy cuenta que hay decisiones en la vida que lo cambian todo. Decisiones tomadas muchas veces sin dimensionar, en caliente, con miedos, supuestos y expectativas heredadas.

La vida es una serie compuesta de varias temporadas. Y hay decisiones que le ponen fin a una y le dan comienzo a otra. Casarse es, sin duda, una nueva temporada. Y casarse con hijos, otra versión. Como todas, esta estará compuesta de muchos capítulos. Unos alegres, otros tristes, otros confusos, otros rutinarios. Será emocionante, sensual, crudo, divertido, doloroso. Esta temporada exprimirá todo de ti. Te extraerá cada gota, las dulces y las amargas. Se verá algunas veces hermoso por fuera, aunque pinche por dentro. Pero todos sabemos que no hay rosal sin espinas.

Tal vez por eso hay quienes deciden no hacerlo y hay quienes deciden salirse de él antes de lo previsto. Claro que también está quien permanece, aunque todos sus capítulos sepan a café reusado, a máquina de hospital. Yo no quiero saber a tinto de profesor. Y si tú tomaste la decisión de casarte y no estás listo para ponerle fin a la temporada, tampoco. Necesitas Shalom Bayit.

El judaísmo, si me has leído antes, tiene conceptos hermosos reunidos en una sola palabra, como el Tikkun Olam, del Cafecito de Las Dudas. Shalom Bayit traduce a paz en el hogar. Suena divino. Problema resuelto. Todos lo queremos pero, ¿cómo se logra? ¿Cómo no caer en la rutina? Que se ha ganado la mala fama con méritos. ¿Cómo puede uno ser dos sin olvidar que primero fuimos y seguiremos siendo uno? ¿Cómo mantener prendida esa pasión que se sentía cuando llegaba un mensaje, aunque solo dijera: “hola”? ¿Estoy pidiendo mucho, vida? Le pregunto a la luna en las noches, pero, a mi infortuna, se queda muda. 

Prefiere contestarme cuando amanece, entre líneas, en medio de la rutina. Me ha tocado ir aprendiendo a leer sus respuestas, equivocándome muchas veces en mis interpretaciones. He dado vueltas tratando de encontrar el secreto, leído libros, oído podcasts, hasta películas románticas en busca de referentes. Y, para mi sorpresa, resulta que la respuesta a cómo tener paz en el hogar la había tenido siempre en mis narices, tan cerca, que por buscar en la complejidad, se me escapó lo esencial. De haberlo sabido, no hubiera gastado tanta energía en encontrarlo. La hubiera aprovechado mejor para mi hijo, hacerle el café al esposo y un curso para escribir más elegante.

La paz en el hogar se encuentra cuando uno permite ser. Así de simple.

Permítele al otro tener malos días. Permítele soñar. Permítele expresar sus emociones. Permítele reinventarse. Permítele tener miedos y dudas. Permítele cometer errores. Permítele dejar la ropa tirada. Permítele estar cansado. Permítele conocerse. Permítele consentirte. Permítele amarte a su manera. Permítele disfrutar. Permítele reivindicarse. Permítele ser vulnerable. Permítele ser feliz, extrovertido, tímido, apasionado.

Permítele al otro. Pero sobre todo, nunca dejes de permitirte a ti.

Shalom Bayit.

4 comentarios

comment avatar
Sofia
March, 5. 2026

Hermosa reflexión ❤️
Tanto en el matrimonio como en todas las relaciones, lo más importante es permitir y permitirnos ser, pero es más fácil decirlo que llevarlo a la práctica. Por nuestros miedos, creencias, y la rutina de un día a día, que nos aparta de hacer una pausa y darle valor a lo que es verdaderamente importante para cada uno. Gracias Tati por crear este espacio para pensarnos 🫶🏻

comment avatar
Cristina Castaño
March, 4. 2026

Muy interesante como termina el escrito del matri yo soy una convencida que con la madurez se llega a sentir la necesidad de estar con mi esposo!
Y como empiezas el escrito me encantó porq al igual me senté a tomar un mi café pero mi esposo está de viaje trabajo y es largo!
Lo extraño porq juntos compartimos muchas cosas y convivimos de una buena manera y en familia!

comment avatar
Cristina Castaño
March, 4. 2026

Muy interesante como termina el escrito del matri yo soy una convencida que con la madurez se llega a sentir la necesidad de estar con mi esposo!
Y como empiezas el escrito me encantó porq al igual me senté a tomar un mi café pero mi esposo está de viaje trabajo y es largo!
Lo extraño porq juntos compartimos muchas cosas y convivimos de una buena manera y en familia!

comment avatar
Cristina Castaño
March, 4. 2026

Muy interesante como termina el escrito del matri yo soy una convencida que con la madurez se llega a sentir la necesidad de estar con mi esposo!
Y como empiezas el escrito me encantó porq al igual me senté a tomar un mi café pero mi esposo está de viaje trabajo y es largo!
Lo extraño porq juntos compartimos muchas cosas y convivimos de una buena manera y en familia!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con*

Seguir leyendo